T:Sí, ¿quieres uno? (Preguntaste mientras te llevabas el helado a la boca de una manera muy sensual.) D:N-no, gracias (Aquella visión era demasiado erótica para él, tanto que ni podia hablar)
Te diste cuenta del nerviosismo de tu pareja y reiste por lo bajo. Seguiste dándole lametazos al helado, cada vez más rápido, de arriba abajo, a la vez que gemías del gusto que le daba su sabor.
Mientras, Deidara intentaba pensar en otra cosa poniendo la vista fija en la televisión. Pero era inútil. No podía apartar la vista de ti que seguías comiendo tu helado. Todo su cuerpo empezó a tensarse y a ponerse cada vez más nervioso. Estaba a punto de
abalanzarse sobre ti, pero recordó lo que estaba en juego y se detuvo. De repente, una gota de nata descendía por la comisura de tus labios . En ese momento vino a la mente de deidara las mil y una maneras que tendría de limpiarte la boca .
D(P:¿Qué pretende con esto? Ni que lo hiciera a posta) . Desesperado, se levantó del sofá, fue a la cocina a por una servilleta y te la dio para que te limpiaras. D:Ti-tienes nata aquí (señalando el lugar donde te habías manchado.)
T:Gracias (disgustada. Pensabas que el truco de la nata funcionaría) Oye, Deidara, ¿dónde vas? (viste que deidara se iba al baño) D:A darme una ducha (Respondió tajante.)
tu te quedaste alli, sin saber qué hacer o decir. Lo único que había quedado claro, es que habías logrado poner nervioso a deidara, pero no lo suficiente como para que te volviera a besar. De repente, oiste el sonido del agua de la ducha, pero no del
del calentador.¡¡¡¡ Deidara se estaba dando una ducha de agua fría!!!. fuiste a la habitación a pensar en una nueva estrategia para seducir al rubio. Sólo le quedaban dos días.
Después de estar un buen rato bajo el agua helada de la ducha, deidara salió más calmado. Cada vez que recordaba el momento en que la nata resbaló por tus labios , un fuego le recorría el cuerpo. D(p:No pienses en eso, que queda poco, sólo dos días y
y volverá a ser tuya. Tranquilo, tranquilo) se repetía una y otra vez ya acostado en el sofá. Se moría de ganas por asaltar la habitación, tomarte y volver a disfrutar de esas noches en las que los dos gemían y gritaban de placer. Y, con el pensamiento de
de que quedaban dos días, intentó conciliar el sueño. Al salir de la habitación para ir a desayunar, te encontraste a deidara tumbado en el sofá, durmiendo, y recordaste que hoy era su día libre, con lo cual, estaría en casa descansando. Al verlo así,
tan vulnerable, era a ti a la que le daban ganas de asaltarle mientras dormía. Pero te contuviste pensando en que esa noche Deidara caería en tus redes. Lo tenías todo pensado. Y, sin hacer ruido para no despertarle, fuiste a trabajar
deseando que la noche llegara cuanto antes. Cuando deidara se despertó, fue a la habitación a ver si ya te habías ido. Y así era. Se quedó un rato ahí, sentado en la cama embriagándose del aroma tuyo y recordando lo sucedido la noche anterior.
D:(P:¡Dichoso helado! ¿No se lo podía tomar como una persona normal?)pensó frustrado y, en ese momento, volvió a notar la misma sensación que tuvo la noche anterior. Todo su cuerpo se tensó a la vez que se sonrojaba como nunca antes lo había hecho. Para
relajarse, volvió a darse una ducha de agua fría. D(P:Menos mal que no vuelve hasta la noche, si no, no respondería de mí) pensó mientras salía, tiritando, de la ducha.
dei pasó toda la tarde realizando todo tipo de tareas para distraerse. Hizo la cama, planchó e incluso hizo la cena. Tenía la sensación de que si paraba, volvería a su mente la visión tuya lamiendo el helado. Y, la verdad, ya llevaba dos duchas de agua
fría y no quería una tercera. Cuando se quiso dar cuenta, ya era la hora de que tu volvieras, así que, se sentó a ver la televisión para no mirarte, o por lo menos, intentarlo. En pocos minutos, entraste por la puerta.
T:Hola, ¿qué tal la tarde? D:Tranquila, no he hecho casi nada D:(p:mentira T.T) ¿Y tú qué tal en el trabajo? T:Cansado. A ver si me doy una ducha y me relajo (dijiste mientras ibas a la habitacion).
T:(p:Bien, llegó la hora. Como esto no funcione, nada más lo hará)pensaste mientras te despojabas de toda tu ropa. Una vez desnuda, fuiste hasta la puerta, respiraste hondo y saliste de allí en dirección al baño, pasando por el salón donde se encontraba
deidara. Deidara puso los ojos como platos ante el espectáculo que estaba presenciando. No podía, aunque quisiese, apartar la mirada del esbelto y cuidado que tenias mientras te dirigas al baño a darte una reconfortante ducha. Estaba impresionado. No
recordaba cómo era el cuerpo de su pareja. Había pasado mucho tiempo desde que no lo veía. D(p:Pero, ¿qué hace? ¡que uno no es de piedra!) .
T(p:Voy a tentarte un poco más.) Dejaste la puerta abierta para que dei te tuviera más fácil a la hora de entrar. Te metiste en la ducha y comenzaste a enjabonarte esperando a que, en cualquier momento, Deidara hiciera acto de presencia. Seguro que no se
podía resistir ante tal provocación.//bueno chicas les prometo ke en el proximo va a estar pervertido--SAYONARA!